Mito 2 de 10
2. Mito: usamos solo el 10% del cerebro
La idea de que dejamos el 90% del cerebro inactivo no tiene base científica. Los estudios de imagen muestran actividad en prácticamente todas las regiones a lo largo del día, y las lesiones en casi cualquier área causan algún efecto.
Un órgano demasiado caro para quedarse inactivo
Estudios como la resonancia magnética funcional muestran qué partes del cerebro trabajan más en cada tarea. Ninguna tarea usa todo al mismo tiempo, pero, a lo largo de un día, prácticamente todas las regiones entran en acción, incluso durante el sueño.
Si el 90% del cerebro fuera inútil, los daños en esas áreas no marcarían ninguna diferencia. Pero no es lo que se observa: las lesiones en casi cualquier parte del cerebro afectan alguna función, como el habla, la memoria, la visión o el movimiento.
Tampoco tendría sentido desde el punto de vista del cuerpo. El cerebro gasta mucha energía para su tamaño, y mantener tejido sin función sería un despilfarro que la evolución difícilmente habría conservado.
El origen del mito es incierto. Aparece en libros de autoayuda de principios del siglo XX y suele atribuirse, sin pruebas, a científicos famosos, incluido Albert Einstein. El cine ayudó a difundir la idea, con películas sobre personas que desbloquean el resto del cerebro.
Incluso en reposo, el cerebro sigue activo. Existe un conjunto de regiones que trabaja justamente cuando la mente está libre, recordando cosas, imaginando o haciendo planes, y los científicos la llaman red de modo predeterminado.
¿Sabías que? Lo que el cerebro hace es aprender: crea y refuerza conexiones entre neuronas durante toda la vida. Esa capacidad de cambiar con la experiencia se llama plasticidad.

