Curiosidad 1 de 10
1. El pulpo tiene tres corazones y sangre azul
El pulpo tiene tres corazones. Dos de ellos están junto a las branquias y solo hacen pasar la sangre por ellas; el tercero, el más grande, envía la sangre al resto del cuerpo. Y esa sangre es azul.
Dos corazones para respirar, uno para el cuerpo
Los dos corazones más pequeños, llamados branquiales, están uno al lado de cada branquia. Su función es empujar la sangre a través de las branquias, donde toma el oxígeno del agua. Después, el corazón central, llamado sistémico, bombea esa sangre ya oxigenada hacia los brazos, los músculos y los órganos.
El detalle más curioso es que el corazón sistémico deja de latir por unos instantes cuando el pulpo nada. Nadar exige chorros fuertes de agua, y bombear contra esa presión cuesta mucho. Por eso nadar cansa al pulpo bastante más que arrastrarse, y la mayor parte del tiempo prefiere caminar por el fondo usando los brazos.
Además de los corazones, el pulpo tiene un sistema nervioso repartido: cerca de dos tercios de sus neuronas están en los brazos, y no en la cabeza. Cada brazo puede sentir y reaccionar a lo que toca con bastante independencia, lo que ayuda al animal a explorar las grietas entre las piedras mientras busca comida.
El color azul proviene de la hemocianina, la proteína que transporta el oxígeno en la sangre del pulpo. Usa cobre, y no hierro como la hemoglobina de nuestra sangre, y se vuelve azulada cuando está unida al oxígeno. En las aguas frías, donde viven muchos pulpos, es un transportador de oxígeno tan bueno como nuestra hemoglobina.
¿Sabías que? Los calamares y las sepias, parientes cercanos del pulpo, también tienen tres corazones y sangre azul. El diseño del sistema circulatorio es parecido en todo el grupo de los cefalópodos.
Sobre esta lista: son 10 curiosidades sobre animales, una por página. Cada dato viene con la explicación de por qué ocurre y un detalle extra en el recuadro "¿Sabías que?". Las fuentes están al final de la lista.

