Curiosidad 6 de 10
6. Los gatos no perciben el sabor dulce
Los gatos no perciben el sabor dulce. El gen que forma una de las piezas del receptor del dulzor en su lengua no funciona, así que el azúcar no tiene un sabor especial para un gato.
Un gen que dejó de funcionar
El receptor del sabor dulce está formado por dos proteínas que trabajan juntas. En 2005, científicos demostraron que, en los gatos, el gen de una de estas proteínas tiene defectos que le impiden funcionar. Sin esa pieza, el receptor no se forma y el dulzor pasa desapercibido.
Lo mismo se observó en leones, tigres y otros felinos estudiados. La explicación más citada tiene que ver con la dieta: los felinos son carnívoros estrictos y comen casi solo carne, que tiene muy poca azúcar. Un sabor que no hacía diferencia en la comida dejó de hacer falta a lo largo de la evolución.
En cambio, los gatos perciben muy bien los sabores asociados a la carne. Cuando un gato lame la crema de un postre, en realidad busca la grasa, no el azúcar. Aun así, el dulce no es comida para gatos, y lo mejor es mantener el plato fuera de su alcance.
Los bigotes del gato también son sensores. Cada pelo está conectado a muchos nervios en su base y ayuda al animal a percibir objetos cercanos y los movimientos del aire a su alrededor, lo que resulta especialmente útil en la oscuridad y en lugares estrechos.
¿Sabías que? Los perros, en cambio, sí perciben el sabor dulce. Es uno de los motivos por los que las comidas azucaradas les llaman la atención, y una razón más para guardar los dulces, especialmente el chocolate, fuera de su alcance.

