Curiosidad 2 de 10
2. El bebé nace con más huesos que el adulto
Un adulto tiene 206 huesos, pero un recién nacido tiene cerca de 300 piezas óseas. Muchas de ellas todavía son de cartílago y se van fusionando durante la infancia y la adolescencia.
Huesos que se unen con el tiempo
Al principio de la vida, buena parte del esqueleto es cartílago, un tejido más flexible que el hueso. Poco a poco es sustituido por hueso, en un proceso llamado osificación, y varias piezas separadas se unen en una sola.
El cráneo es el ejemplo más conocido. En el bebé, los huesos de la cabeza todavía no están soldados y dejan espacios blandos entre ellos, las fontanelas, la popular mollera. Esto permite que la cabeza se ajuste durante el parto y que el cerebro crezca rápido en el primer año.
Otras fusiones ocurren bastante más tarde. Los huesos de la cadera, por ejemplo, empiezan como piezas separadas que se juntan en la adolescencia, y algunas uniones del esqueleto solo terminan después de los 20 años.
Las placas de crecimiento cerca de las puntas de los huesos largos, como el fémur, también se cierran al final de la adolescencia. Es después de ese cierre cuando la persona deja de crecer en estatura.
Incluso después de formado, el esqueleto sigue renovándose. Células especiales deshacen pequeñas partes del hueso y otras construyen tejido nuevo en su lugar, y este ciclo reemplaza buena parte del esqueleto adulto a lo largo de unos diez años.
¿Sabías que? La rótula, el hueso de la parte delantera de la rodilla, todavía es de cartílago en el recién nacido. Solo empieza a convertirse en hueso entre los 3 y los 6 años de edad.

