Curiosidad 5 de 10
5. El cerebro no siente dolor
El tejido cerebral no tiene receptores de dolor. Por eso, en algunas cirugías, el paciente puede permanecer despierto y conversando mientras los médicos operan el cerebro.
Lo que siente es lo que lo rodea
El dolor comienza en terminaciones nerviosas llamadas nociceptores, que avisan al cerebro cuando algo daña el cuerpo. Curiosamente, el propio cerebro, que recibe todos esos avisos, no tiene nociceptores en su tejido.
Las membranas que envuelven el cerebro, los vasos sanguíneos, los músculos y la piel de la cabeza sí tienen esas terminaciones. Los dolores de cabeza provienen de estas estructuras circundantes, y no del cerebro en sí.
Esto permite la cirugía con el paciente despierto. Con anestesia en la piel y el hueso, la persona permanece consciente mientras el equipo opera y le pide que hable, cuente o mueva la mano. Así los médicos verifican, en tiempo real, que no están afectando áreas importantes para el habla o el movimiento.
Aunque no sienta dolor, el cerebro es un órgano exigente. Representa cerca del 2% del peso del cuerpo, pero consume alrededor del 20% de la energía que gastamos en reposo.
Permanecer despierto también ayuda a mapear el cerebro de cada paciente. La posición exacta de las áreas del lenguaje varía un poco de una persona a otra, y estimular un punto con una corriente débil mientras el paciente habla le muestra al equipo por dónde no puede pasar.
¿Sabías que? El cerebro de un adulto pesa entre 1,3 y 1,4 kilos y tiene cerca de 86 mil millones de neuronas, cifra estimada en 2009 por un equipo de la Universidad Federal de Río de Janeiro.

