Curiosidad 6 de 10
6. El estómago renueva su propio revestimiento cada pocos días
El jugo del estómago es muy ácido, pero el órgano no se digiere a sí mismo. Se protege con una capa de moco y renueva las células del revestimiento interno cada pocos días.
Ácido por dentro, protegido en la pared
El jugo gástrico contiene ácido clorhídrico, y el pH dentro del estómago suele situarse entre 1,5 y 3,5, una acidez parecida a la del jugo de limón o incluso más fuerte. Este ambiente ayuda a descomponer las proteínas de los alimentos y elimina gran parte de los microbios que llegan con la comida.
Para no ser atacada, la pared del estómago está cubierta por una capa gruesa de moco, con bicarbonato, que neutraliza el ácido justo junto a las células. Es una barrera que el cuerpo produce sin parar.
Aun así, las células de la superficie se desgastan. Se reemplazan todo el tiempo, y el revestimiento interno se renueva en pocos días. Cuando esta protección falla, pueden aparecer heridas en la pared, las úlceras.
El descubrimiento de que una bacteria, la Helicobacter pylori, está detrás de muchas úlceras le valió el Premio Nobel de Medicina de 2005 a los australianos Barry Marshall y Robin Warren. Antes de eso, se creía que la causa principal era el estrés.
Vacío, el estómago es pequeño, pero se estira mucho. Los pliegues de la pared interna se abren a medida que se llena, y en un adulto recibe, en una comida normal, entre 1 y 1,5 litros, pudiendo estirarse bastante más que eso.
¿Sabías que? Para demostrar la idea, Barry Marshall llegó a beber un cultivo de la bacteria, en 1984. Desarrolló una inflamación en el estómago, que después trató con antibióticos.

